Estrategias de venta para pisos antes alquilados

Alquilar una vivienda ofrece ventajas significativas en términos de rentabilidad, pero también conlleva desafíos que a menudo los propietarios pasan por alto al tomar la decisión de poner su piso en alquiler. En los últimos años, el aumento de inquilinos morosos, especialmente en ciudades como Barcelona y Madrid, ha sido notable, creando dificultades para los propietarios. Por este motivo, una vez finalizado el contrato de arrendamiento con el inquilino, puedes plantearte la venta del inmueble.

 

¿Cómo vender un piso antes alquilado?

Antes de poner la vivienda a la venta, es esencial realizar una tasación inmobiliaria. Aunque ya hayas calculado su valor, consultar a una agencia inmobiliaria, como AS Real Estate, para obtener una tasación precisa es lo más recomendable. Cabe señalar que el valor de tasación no tiene que ser idéntico al precio de venta proyectado. Este último puede ajustarse según la estrategia de venta, ya sea para obtener más beneficios o asegurar una venta rápida.

Es fundamental tener toda la documentación en regla antes y durante el proceso de venta. Esto incluye la obtención de una nota simple del registro de la propiedad antes de poner la vivienda a la venta. Durante la promoción, se requiere el Certificado de Eficiencia Energética y, en algunas comunidades autónomas, la cédula de habitabilidad. También se deben gestionar documentos como el recibo del Impuesto de Bienes Inmuebles (IBI) y, posiblemente, el Certificado de Inspección Técnica del Edificio (ITE) en edificios de más de 30 años. En la fase de firma de la compraventa, se entregan las últimas facturas de suministros, el certificado de estar al corriente con los gastos de la comunidad, el certificado de deuda cero y la escritura de compraventa.

La promoción efectiva de la vivienda es esencial para cerrar la venta del inmueble con éxito. En el caso de recibir múltiples ofertas, es necesario negociar las condiciones de venta con los interesados y seleccionar la oferta más conveniente. Asimismo, es recomendable elaborar un contrato de arras es recomendable antes de la firma de la escritura pública. Este contrato detalla todas las condiciones de la compraventa y sirve como garantía para ambas partes.

 

El poder del Home Staging

El concepto de Home Staging, un anglicismo que se traduce como "puesta en escena de la casa", engloba un conjunto de técnicas de marketing inmobiliario. Su propósito es preparar y decorar viviendas con el objetivo de realizar fotografías, vídeos o visitas virtuales que faciliten a los posibles compradores una visualización más atractiva. Esta estrategia busca aumentar las posibilidades de venta o alquiler, agilizando el proceso y generando mayores beneficios para el propietario.

En esencia, el Home Staging se centra en transformar la apariencia del inmueble, haciéndolo más atractivo para que un amplio público pueda imaginarse viviendo en él. Para lograr este objetivo, se enfoca en despersonalizar la vivienda, otorgándole neutralidad y, de esta manera, captando la atención de un espectro más amplio de posibles compradores.

 

 

Ventajas

Esta práctica contribuye a generar un mayor número de visitas comerciales al inmueble. La presentación visual atractiva y la neutralidad de la decoración permiten captar la atención de un público más amplio, lo que aumenta las posibilidades de encontrar compradores interesados.

Otro aspecto relevante es que el Home Staging reduce la probabilidad de negociaciones a la baja. Al presentar la propiedad de manera atractiva, se crea una percepción de mayor valor, disminuyendo la tendencia de los posibles compradores a regatear el precio.

Asimismo, esta estrategia contribuye a aumentar el valor percibido de la vivienda. Cuando los visitantes ingresan a un espacio limpio, bien iluminado y acogedor, es más probable que se imaginen viviendo allí, lo que puede influir positivamente en su decisión de compra.

 

Técnicas

La implementación de las técnicas de Home Staging no implica llevar a cabo remodelaciones significativas en el inmueble; más bien, se centra en introducir pequeños cambios en el mobiliario, en la disposición del espacio, en la decoración y en la presentación general de la vivienda. No obstante, el acondicionamiento específico de la vivienda dependerá de su estado general.

En el caso de una vivienda de segunda mano, las tareas clave abarcan:

  1. Organizar los espacios. Para causar una impresión favorable, es esencial eliminar cajones abarrotados, muebles y estanterías repletas de objetos.
  2. Reducir el exceso de mobiliario. En el caso de viviendas amplias, puede ser viable conservar dos sofás; sin embargo, en espacios más reducidos, será necesario retirar uno. Además, si la vivienda cuenta con una habitación sin uso específico, convertirla en un despacho o zona de juegos evitará que los compradores potenciales perciban dicho espacio como desaprovechado e inútil.
  3. Realizar limpieza y reparaciones menores. Corregir pequeños desperfectos que den la impresión de que la casa necesita reformas es crucial. Ofrecer una vivienda lista para habitar constituye otro objetivo central del Home Staging.
  4. Organizar los espacios y decorar estratégicamente. Resaltar los puntos fuertes del inmueble y minimizar visualmente los posibles inconvenientes mediante una disposición estratégica y una decoración cuidadosa.

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